Flora en los montes asturianos

La flora asturiana posee gran variedad debido a la gran diversidad de territorios.

Fotografía en el Museo Bradbury del primer Test Termonuclear

En este post clasificaremos la vegetación por pisos climáticos que se clasificará de la siguiente manera:

  • Colina (desde nivel del mar a 800 metros)
  • Montano (de 800 a 1600 metros)
  • Subalpino (de 1600 a 2200 metros)
  • Alpino (a partir de 2200 metros)

Colina

Robledal

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El roble es un árbol robusto que puede superar los 40 metros de altura , es un árbol de hoja caduca, tronco derecho y muy grueso. Producen hojas por abril o mayo, las bellotas maduran en septiembre y caen en octubre.

La madera de este árbol es de color pardo, de grano fino, bastante pesada y muy resistente a la putrefacción aún dentro del agua. Se viene utilizando desde la antigüedad para las duelas de los toneles y barricas de vino y licores, igual que en la construcción de barcos. Produce un buen carbón. Es un árbol de larga vida, pudiendo superar los mil años y tarda en florecer hasta cuarenta o cincuenta añoos.

El robledal más extenso y mejor conservado lo encontramos en Muniellos.

Castañar

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El castaño es un árbol muy abundante, constituyendo junto al roble la esencia del bosque asturiano. Es un árbol de gran porte y de hoja caduca. Su fruto es la castaña.

El castaño sufre una enfermedad llamada «tinta del castaño» causada por un hongo, destruyendo el castañar. También está sujeto a otras enfermedades y plagas, como el «cranco del castaño» o la «avispilla del castaño«, un cinípido gallícola procedente de China.

Actualmente el principal uso del castaño es la obtención de su madera, muy valorada para fabricar muebles, entarimados de suelo o instrumentos musicales. La madera de castaño es más fácil de manejar y más estable que la de roble. Es una madera elástica, tenaz y flexible.

Abedul

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Escobón

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Brezo

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Chacay

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Retama negra

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Helecho

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

La vulneraria

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Alcornoque

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Aliso

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Chopo

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Olmo

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Dulcamara

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Montano

Encina

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Haya

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Urciona

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Acebo

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Scilla

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Galium

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Berberis

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Subalpino

Enebro

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Armeria

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Manzanita

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Daphne

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Teucrium

Rebeco fotografiado por Carla Fernández Lobeto

El rebeco cantábrico es el menor de todos los rebecos. Es ágil, se mueve con facilidad por los riscos calcáreos y encara lugares con gran verticalidad. Siendo un espectáculo ver sus carreras, saltos y trepadas por colgados neveros, desplomadas paredes y voladas cornisas.

Habita en la alta montaña de Aller, Caso, Ponga, Piloña, Sobrescobio, aunque es la especie más característica del Parque Nacional de los Picos de Europa.

Sus cuernos son cortos, lisos y derechos. Muda de pelaje dos veces al año, en mayo su pelo es corto y se tiñe de rojizo que dura hasta los primeros fríos de otoño, para convertirse en una espesa capa de color oscuro.

El celo se desarrolla en noviembre o diciembre, luchando los machos entre sí. Y en mayo o junio nacen las crías. Los chivos nacen en terrenos muy abruptos de difícil acceso, al principio son muy desconfiados

Sus pezuñas están adaptadas a la carrera y al salto por terrenos abruptos y rocosos y  se adhieren a la piedra incluso si está helada.

El rebeco ha sido el trofeo cinegético más apreciado por los cazadores aunque hoy su caza está prohibida.

La sarna sarcóptica es la enfermedad más grave que afecta actualmente a la especie en la cordillera Cantábrica. Es importante retirar los cadáveres para evitar infectar las reses.

Alpino

En la zona alpina la vegetación existente son pastizales de alta montaña.

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